Comer saludable definitivamente no es tan sencillo hoy en día, especialmente cuando la comida ha pasado de ser un elemento de sobrevivencia a ser un elemento de placer o relajo. Es fácil, de esta forma, dejar de ver nuestros alimentos como ‘combustible’ para nuestro cuerpo y comenzar a verlos como el consuelo o complemento perfecto para nuestros momentos de cansancio, enojo, felicidad o esperanza.
Si a eso le añadimos que, a diferencia de nuestros antepasados, ahora tenemos un acceso infinito a alimentos muy refinados y procesados que nos encantan con sus sabores especiales…
Tenemos la receta perfecta para ganar peso y no poder perderlo después. Hay que asumirlo, tenemos poco tiempo, vidas ocupadas, mucho que hacer y poca energía, por lo que la nutrición se convierte en nuestra gran arma para perder peso cuando no podemos hacer tanto ejercicio como nos gustaría.
El médico y naturópata Peter J. D’Adamo creó una dieta que va mucho más allá de los nutrientes y las calorías y que propone que lo mejor que podemos hacer es analizar nuestro grupo sanguíneo y determinar, de esa forma, qué alimentos podemos consumir y cuáles no. Según su teoría, comprender la forma en la que nuestro cuerpo reacciona ante ciertos alimentos y enfermedades es la respuesta a por qué algunas personas pesan más o menos o tienen mayor o menor dificultad para perder peso.
¿Intrigad@? Estos son los grupos sanguíneos y sus recomendaciones:
El cazador es el tipo más antiguo de todos y tiene que ver con nuestros antepasados cazadores, que se desplazaban continuamente de un lugar a otro para conseguir alimento. Su dieta se basa en el consumo de carne y la evitación de carbohidratos refinados.
Consume:
Carnes rojas para un metabolismo eficiente
Mariscos para una tiroide sana
Espinaca y brócoli
Aceite de oliva
Infusiones y jugos naturales para mantenerte hidratado
Evita:
Trigo y sus derivados
Carbohidratos simples
Coliflor y col
Elimina:
Lácteos y huevos
Dulces y azúcares
Este grupo apareció cuando cambiaron las condiciones ambientales y la gente comenzó a formar pequeños asentamientos, lo que les permitió cultivar y cosechar sus propios alimentos. Su dieta se basa en el consumo de muchas frutas y hortalizas.
Consume:
Verduras para fortalecer la digestion
Cereales integrales
Soya
Salmón, bacalo y sardina
Aceites vegetales
Maní y semillas de girasol en caso de que te falte proteína
Frutas, ojalá 3 porciones por día
Evita:
Carnes rojas y blancas, son difíciles de digerir para ti
Lácteos
Garbanzos
Elimina:
Alimentos procesados
Azúcares refinados
Chocolates
Es un grupo que se caracteriza por su capacidad de supervivencia. Se dedicaban al pastoreo y su alimentación consistía en lácteos y derivados, por lo que su sistema digestivo es muy tolerante.
Consume:
Lácteos
Verduras
Pescado
Té verde
Evita:
Lentejas y semillas de sésamo
Derivados del trigo
Pollo
Aceite de maíz o girasol
Es el más reciente y tiene el poder evolutivo combinado de los grupos A y B. Puede adaptarse fácilmente a cualquier alimento.
Consume:
Algas marinas y pescados
Lácteos
Huevos
Verduras frescas
Tofu
Piña
Evita:
Carnes rojas, son un poco ácidas para el organismo
Derivados del trigo
Aceite de girasol y maíz
Claramente, lo ideal es exponerle estas ideas a tu doctor y/o nutricionista y decidir junto a ellos si puedes verte beneficiado con alguna de estas dietas. Si quieres conocer una descripción más a fondo del físico y las características de personalidad de cada uno de estos grupos, no dudes en leerlo en el sitio web del doctor D’Adamo haciendo click aquí.
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